* Las sirtuinas : Estas proteínas eran definidas por la industria cosmética como “el gen de la longevidad”. Aseguraban que, cuando se produce un exceso de sirtuinas, la vida útil de algunos organismos como los gusanos se extendía hasta un 50%. Sin embargo, los últimos estudios –publicados por la prestigiosa revista Nature- han demostrado que nada tiene que ver. Habían obviado importantes factores genéticos de los organismos estudiados. ¡Ojo si te hablan de este producto al venderte una crema antiarrugas!
* Las dietas de farmacia : No creas que por comprar un producto dietético en una farmacia tendrás más garantías de su eficacia. Actualmente, muchos de estos tratamientos se saltan los controles sanitarios que deben pasar los medicamentos, ya que se presentan simplemente como “complementos dietéticos”. Esta prohibido que cualquier preparado que se puede conseguir sin receta posea fármacos.
* Los productos anticaída : Arranca el otoño, la estación en la que más se pregunta a los médicos sobre la caída del pelo. Hay multitud de factores: el estrés, hormonales, alimenticios… pero, si lo tuyo es alopecia genética (la alopecia andrógina que sufren los hombres), olvídate: según advierte la OCU, no tiene un tratamiento eficaz. Y cuidado con el famoso minoxidil: puede provocar el crecimiento del pelo sí, pero ¡en otras partes del cuerpo!
* La pulsera magnética : Famosos, deportistas, políticos… hemos visto a multitud de personas con la famosa Power Balance, que –según asegura en su publicidad- mejora el equilibrio o el rendimiento deportivo. Numerosas asociaciones de consumidores de España –OCU, Facua… -han advertido que son un timo.